El gerente internacional

Publicada en El Vocero de Puerto Rico el sábado 29 de julio de 2017. Al momento de su publicación, el autor era Director Ejecutivo de la Autoridad de Edificios Públicos.

En tiempos de crisis como los que estamos viviendo, las organizaciones examinan nuevos rumbos para lograr un balance entre el mercado nacional y los mercados internacionales. Ese nuevo escenario global exige análisis profundos que abarcan desde el bien o servicio que se mercadeará internacionalmente, el país o los países que se seleccionarán para esta nueva aventura y el método de entrada, hasta el personal gerencial que liderará estos complejos procesos.

Este último aspecto, el gerente internacional, con sus dos dimensiones, es el que deseamos enfocar en este escrito.

La primera es la cultura del país huésped, el país en el que deseamos mercadear nuestro producto. En el mercado internacional existen múltiples variables que determinan el éxito o el fracaso de una misión comercial internacional, y la cultura es una variable crítica en ese proceso. Dicho de manera sencilla, la cultura determina el comportamiento del gerente y su estilo de administrar.

Los gerentes deben conocer la cultura del país al que serán asignados en misiones internacionales, aspecto crítico para administrar efectivamente en el ámbito global, porque no es fácil dotar al personal gerencial de las destrezas multiculturales.

En esta dirección, los gerentes con estilos gerenciales policéntricos y geocéntricos se ven constantemente enfrascados en procesos de adaptación cultural cuando son enviados a sus misiones. Este proceso tiene que ponderarse tomando en consideración las implicaciones que una misión internacional tiene para el gerente y los costos que acarrea para la empresa. Para atender esta situación, es imperativo seleccionar un programa de adiestramiento en materia cultural para el personal que será expatriado.

El proceso de adiestramiento capacita al empleado para enfrentar las situaciones propias que puede encontrar en una misión internacional y lo habilita para cuando esta termina. El fin es lograr una pronta adaptación y maximizar la productividad del empleado en su nuevo entorno.

Otro aspecto crítico en la gerencia internacional es el liderato. De acuerdo con el esquema de clasificación internacional, el liderato debe estar enmarcado conceptualmente en un estilo policéntrico, etnocéntrico, regiocéntrico o geocéntrico.

El etnocentrismo se define como el marco conceptual de referencia de los individuos a quienes les falta un conocimiento interno y una apreciación del significado de otras culturas, con una interpretación inapreciable de que esas culturas pueden tener un significado similar al de la suya.

El estilo policéntrico está motivado por una racionalidad regional o por un modelo de satisfacción en el que todas las decisiones de negocios tienen un elemento de racionalidad.

La orientación gerencial geocéntrica identifica al mejor gerente sin importar su nacionalidad, pero espera que sea capaz de resolver los problemas de la compañía en cualquier parte del mundo.

Los estilos gerenciales van describiendo el comportamiento del gerente y el proceso de adaptación o el abandono de la misión internacional, pero no abundan en cómo un líder logra transformar la organización, en aras de alcanzar las metas corporativas, desdoblando una tipología (etnocéntrica) en otra (egocéntrica).

El trabajo de dirigir es un factor crítico en las organizaciones, y aún continúa la investigación para determinar cuáles son las características o cualidades idóneas que deben estar presentes en los líderes para lograr un desempeño exitoso. Para lograr esta relación interpersonal en el ámbito internacional, el líder tiene que conocer la cultura nacional y la cultura organizacional, y desarrollar una agenda que armonice las metas de los empleados y las de la organización.

Otro aspecto que influye en las tipologías gerenciales es el diseño organizacional, que debe tener la flexibilidad necesaria para adaptar diferentes tipologías gerenciales (en las subsidiarias) y resaltar la ventaja competitiva de la organización.

El diseño organizacional implica desarrollar un proceso mediante el cual se va entendiendo progresivamente cuál es la situación actual de la organización, cuáles son las expectativas sobre una situación ideal y de qué manera se puede intervenir o actuar sobre la organización para movernos de lo actual hacia lo ideal. Este es un proceso que implica, en muchas ocasiones, la transformación o la capacidad de adaptación a eventos cambiantes.

En síntesis, los elementos prioritarios para un gerente internacional deben ser: conocer la cultura organizacional en conjunto con la cultura nacional en la que estará interactuando; poseer destrezas de liderato para lograr armonía entre las metas organizacionales y las de sus seguidores, y darle dirección a la organización o a sus supervisados; y reconocer que el diseño organizacional es un elemento crítico para resaltar la ventaja competitiva y proveerles valor a los clientes.

Columna original publicada en El Vocero de Puerto Rico.

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